Soy Claudia Marulanda, Ingeniera Industrial, Administradora de Empresas, Terapeuta Holística, Angeologa y experta en el tarot egipcio y tarot angelical. Desde el año 2008 combino mis estudios y habilidades en técnicas de sanación para crear experiencias poderosas que transforman vidas.

En mi familia somos tres hermanas y mi lugar es el del medio, dicen que soy la preferida, con unos ancestros llenos de dones espirituales que heredé. Y con un profundo sentido de amor propio.

Soy vidente,  mi mamá lo supo primero que yo, desde mis nueve años, me preparó en técnicas de control mental; me entrenó con ejercicios de telepatía; y a través de su ejemplo y prácticas puntuales, me enseño la prosperidad infinita que nace del amor.

Tuve tres puntos de quiebre, pero el más fuerte fue en el 2007 (menos mal la tercera es la vencida), en el transcurso de un año, perdí a quien era mi esposo, mi hogar, mi casa, mi negocio, mi trabajo, sufrí violencia emocional y con todo esto se fueron las ganas de vivir.

Tengo la facilidad para detectar en mí misma y en otras personas los bloqueos, dificultades, enfermedades y las energías que las acompañan, por eso tomé la decisión de abrir aún más mis canales sensitivos con el objetivo de ayudar a otras personas a recorrer el camino hacia su realización personal.

En esta parte de la historia, mi hija que es algo dramática, usaría el término espeluznante, yo prefiero llamarla “asombrosa”.

Mi videncia percibe que dificultades tienen las personas  que me consultan, si hay enfermedad, en que parte del cuerpo presentan bloqueos o que energías los acompañan. 

Entonces por respeto a mis dones, uní la apertura de esos canales sensitivos a lo que aprendo en diferentes técnicas, creando métodos propios.

Hoy día estoy casada con quien fuera mi mejor amigo por 25 años (Imagínate eso) viajo mucho y siempre tengo la maleta lista, disfruto comer, soy muy creativa y me encanta que los adultos se conecten con el juego, por eso dejo “tareas” para que salgan de la zona de confort, leo y estudio todos los días, tengo una hija que en cuanto a dones está más adelantada que yo y tengo la enorme fortuna de vivir con mis principales amores: mi esposo, mi hija y mi mamá.

Con lo que te he contado, quiero invitarte para que me escojas

como tu guía en el proceso de adaptar tus memorias de vida,

a que te abras al infinito de posibilidades, liberes lo que no necesitas

y a que vivas la historia que deseas.

Te espero amorosamente en consulta.

Aprovecha este momento.